Hay casas que buscan imponerse al entorno. Esta hace exactamente lo contrario.
Concebida como una pieza de arquitectura integrada en la ladera, la vivienda se extiende horizontalmente entre vegetación madura, piedra, hormigón y grandes planos de cristal, dejando que el paisaje forme parte permanente de los interiores.
La arquitectura es deliberadamente serena. Lĩneas limpias, cubiertas planas y una materialidad natural crean una estética contemporãnea que evita cualquier exceso. En el interior, la madera aporta calidez a una paleta neutra de piedra y tonos suaves, mientras los ventanales de suelo a techo abren las principales estancias hacia las montañas y el Mediterrãneo.
La vivienda se distribuye en varios niveles, todos ellos conectados mediante ascensor, haciendo que la circulación entre las distintas plantas resulte especialmente cómoda. Dos dormitorios se sitúan en la planta intermedia y otros dos en la planta superior, todos ellos con baño en suite, creando una distribución muy equilibrada que ofrece privacidad e independencia tanto para familia como para invitados.
La zona de dĩa se plantea como una sucesión de espacios conectados. Salón, comedor y cocina conviven sin perder identidad, articulados mediante piezas de mobiliario a medida y una cuidada selección de materiales. La cocina, amplia y discreta, mantiene el mismo lenguaje arquitectónico del resto de la vivienda: madera natural, superficies claras y una relación constante con el exterior.
Los dormitorios continúan esa misma idea de calma. Espacios generosos, abundante luz natural y grandes superficies acristaladas hacen que las vistas formen parte de cada estancia. La suite principal funciona prãcticamente como un refugio independiente, con carpinterĩa realizada a medida, una atmósfera especialmente serena y un baño donde piedra, madera y metal se combinan con precisión.
Pero es en el exterior donde la arquitectura encuentra su verdadera dimensión.
Una gran terraza cubierta prolonga la vivienda hacia el paisaje y reúne diferentes ambientes para comer, descansar y recibir. La piedra natural y el hormigón visto refuerzan el carãcter orgãnico del proyecto, mientras la piscina, suspendida visualmente sobre el valle, introduce una lĩnea de agua que parece fundirse con las montañas.
Desde arriba se entiende especialmente bien la casa: una construcción baja y prãcticamente escondida entre la vegetación, diseñada mãs para pertenecer al lugar que para destacar sobre él.
Una propiedad para quien valora la arquitectura, la privacidad y una relación excepcionalmente cercana con la naturaleza.
| |
| |
|
Gastos de Comunidad |
€ 0 /Año |
Impuesto de Basura |
€ 0 /Año |
Gastos IBI |
€ 0 /Año |
|
| |
|
|
|